jueves, 23 de octubre de 2008

Siete Días de Perdón


Acabo de encontrar esto en un cajón olvidado. Ahora mismo estoy en ello, ya os contaré los resultados.


El Perdón es la clave de la Felicidad y la Prosperidad. En realidad perdonamos siempre para nuestro propio bienestar porque cuando perdonamos nos quitamos una gran carga de encima. Los resentimientos, los agravios, los sentimientos de culpa no nos permiten ser felices y prosperar. El perdón nos alivia, nos consuela y nos enriquece, y desde luego beneficia a todos aquellos a quienes perdonamos y a todos los que conviven con nosotros porque cuando perdonamos creamos para nosotros y para los demás un ambiente de Paz, Armonía y Prosperidad. El Perdón es el paso ineludible para vivir el Amor Incondicional.
Cuando quieras de verdad sentirte feliz y prosperar decídete a sacar una semana, es decir 7 días, para ejercitar tu mente en pensamientos de perdón. Y no se trata de decir largas oraciones ni ejercicios complicados, la práctica del perdón es muy sencilla, pero es fundamental que de corazón adentro te digas a ti mismo:
"Yo ........................quiero perdonar",
y hagas un serio compromiso contigo mismo de dedicarte siete días consecutivos a la dieta mental del perdón. Puedes comenzar cualquier día de la semana, a cualquier hora, lo importante es que apuntes el día, la hora y el lugar donde comienzas y continúas el ejercicio durante siete días consecutivos. Si fallas en la dieta y te dejas vencer por tus resentimientos, deberás comenzar otra vez los siete días sin desanimarte. Durante los siete días no te vas a detener en ningún pensamiento de fracaso, conflicto, agravio, celos, condenación, críticas, sentimientos de culpa, pensamientos de enfermedad, de muerte, de preocupación, de accidentes. En otras palabras ningún pensamiento falso de pesimismo, escasez o limitación. Cuando te vengan los pensamientos falsos no vas a luchar con ellos, simplemente no les vas a dar poder deteniéndote en ellos. Cuando vengan, te dices a ti mismo mentalmente y preferentemente en voz alta:

"Yo puedo con todo y lo tengo todo en Dios en Mí. Nada ni nadie me puede dañar".

Cuando te vengan a la memoria personas que resientes, les dices mentalmente:

"Yo te bendigo en el nombre de Dios en mí y te perdono"

Cuando te veas envuelto en conversaciones de resentimientos pasados, noticias desagradables, o te lleguen mensajes que te saquen de tu paz, y te de miedo, dite a ti mismo:

"Yo puedo ver esto de forma diferente." y te mantienes en el pensamiento elevado de que:

"Yo todo lo puedo y todo lo tengo en Dios en mi. Nada ni nadie me puede dañar."

Simplemente no aceptes ninguna idea que no te enriquezca y te quite la paz.



3 comentarios:

txusman dijo...

no se... va a ser muy dificil... además, Dios y yo no es que estemos peleados... digamos que no tenemos una relación fluida, no se si contaré con su incondicional apoyo...
no se...

mia dijo...

Solo decirte que ya he llegado aquí... hoy, me temo que no sea para mi el mejor momento para interiorizar nada de lo que nos cuentas... pero... ¡¡Ya lo será!!

Un besazo... de momento, nada más :)

Bettina dijo...

Txus: Estoy segura de que así será. Primero que nada porque no me refiero al dios de las religiones, ese que nos hicieron creer que era muy malo y castigaba. Cada uno tiene su propio Dios y tú seguramente tendrás el tuyo... dentro de ti.

Mía: CAda cosa a su tiempo. Me alegro que estés de vuelta.