sábado, 7 de noviembre de 2009

Cómo pedir

Cuando Gregg Braden, un visionario científico, escritor y conferencista dejó el mundo de la empresa a principio de los noventa, se fue a las mesetas desiertas del norte de Nuevo México donde vive hoy en día. Un hermoso lugar del mundo. En ese entonces, se registró una de las peores sequías de la historia en el sudeste de los Estados Unidos.

Un amigo nativo lo llamó un día y le dijo: “Gregg, te gustaría reunirte conmigo en un lugar en donde la piel entre los mundos es muy delgada, para rogar que llueva?” Gregg no necesitó que se lo pidiera dos veces, así es que quedaron en un sitio concreto y atravesaron un larguísimo recorrido a pie entre las bellas salvias del desierto. Llegaron a un círculo de piedra que llevaba allí tanto tiempo que su amigo ni siquiera sabía quién lo había creado.

Gregg no estaba preparado para lo que vio, pues David, su amigo, se quitó sus botas de trabajo, colocó sus pies descalzos dentro del círculo y cerró los ojos. Lo primero que hizo fue honrar a sus antepasados. Dijo literalmente: “Todos mis antepasados, todos mis antepasados están conmigo ahora.”

Unos veinte segundos más tarde, miró a Gregg y le dijo: “ Tengo hambre, ¿te apetece comer algo?” Gregg le respondió: “Claro, pero pensé que ibas a rezar para que lloviera.” Sin dejar de mirar de mirar a Gregg, David dijo: “Si rezara para que lloviera, la lluvia nunca llegaría porque en el momento en que rezamos para pedir algo, damos a entender que ese algo no existe en este momento y quizá afianzamos precisamente la situación que pretendíamos cambiar.”

Entonces Gregg le preguntó: “Si no has rogado durante esos veinte segundo, ¿qué es lo que has hecho?” David le dijo: “Al cerrar los ojos he experimentado la sensación de estar de pie, descalzo en el barro de nuestra aldea, un barro que está ahí porque ha llovido mucho.” Y después dijo, “He percibido el olor, el olor de las gotas de lluvias que resbalan por las paredes de barro de nuestra aldea y he percibido lo que se siente al correr a través e los campos llenos de unas plantas de maíz muy altas gracias a la lluvia. He experimentado mi gratitud por la lluvia porque ya ha caído.”

Extraído del vídeo USTED PUEDE SANAR SU VIDA de Louise Hay

Puedes ver los vídeos en:

Parte 1 http://www.youtube.com/watch?v=Dtog4WBokAM

Parte 2 http://www.youtube.com/watch?v=gPdb90rmnOk

Parte 3 http://www.youtube.com/watch?v=JsjlThJZmYw

Parte 4 http://www.youtube.com/watch?v=lkQp9ZQOkec&feature=related

Parte 5 http://www.youtube.com/watch?v=LlFsaaAR-JA

Parte 6 http://www.youtube.com/watch?v=ibmeP3yIo30&feature=related

Parte 7 http://www.youtube.com/watch?v=O5M2-WWA3GY&feature=related

Parte 8 http://www.youtube.com/watch?v=pFM5JQidPMM

Parte 9 http://www.youtube.com/watch?v=bioW4__eoSA

Datos obtenidos en el blog: Compartiendo contigo

2 comentarios:

txusman dijo...

es tan elemental, tan... facil... que me resulta enormente complejo entenderlo.
Cuando hago una cima importante, en la cual he invertido mucho tiempo, sacrifico...lejos de casa, mi Compañero se aparta y me pide cinco minutos para Él, jamás le he preguntado que piensa en ese tiempo en la cima de la montaña, se lo que pienso (rezo) yo y es algo parecido a lo que cuentas...

saludos.

Nocheoscura dijo...

¡Feliz Año Nuevo!