lunes, 13 de julio de 2009

Mi proceso

Hoy se ha ido una gran persona, un gran médico y un mejor amigo. Hace muchos años me miró largo, en silencio y me dijo: “No te vuelvo a atender ni gratis ni pagando hasta que no vuelvas con fecha, día y hora para dejar de fumar”. Y dejé de fumar durante los 7 meses que precedieron a mi venida a España.

Durante este último mes me lo volví a plantear seriamente hasta el día que me llamaron avisándome que él estaba muy grave. Y me dio tanta rabia, tanta impotencia que mandé todo al diablo. Si él, deportista, si él que se cuidaba tanto en su alimentación, alguien que no bebía ni fumaba estaba grave para qué dejar de fumar. Es una de las miles de excusas típicas que damos los tabacómanos para no dejar la droga.

Pero hace dos noches tuve un sueño que me guardo para mí y el sábado por la noche fumé mi último cigarrillo (o eso espero). Llevo 48 horas sin fumar sin desesperación ni mono gracias a unas milagrosas pastillas que se llama Champix y que me dio mi nuevo médico de cabecera.

Así es que he decidido seguir una especie de diario para ir reflejando lo que siento cada día y cómo lo voy superando.

Día 1-

Hay algo dentro de mi que me dice que esta vez es diferente. El gran interrogante es: ¿Lo lograré? Mis anteriores intentos estuvieron “teñidos de rabia, conflicto y desesperación” tal como dice Deepak Chopra en su libro “Vencer las adicciones” y también de grandes fracasos. Pero hoy quiero quedarme un una cita de este mismo libro: “ El adicto es un buscador, aunque un buscador desorientado. El que da el primer paso vacilante hacia el descubrimiento del verdadero significado del espíritu”

Día 2-

De todos los viejos síntomas el único que siento es rabia, sobre todo por la mañana, y estoy bastante quisquillosa. No tengo síntomas físicos y milagrosamente no tengo demasiadas ganas de fumar. De todos modos los 16 cigarrillos que quedaron sin fumar el sábado siguen en la cajetilla sobre el cenicero de la cocina con el mechero encima. Los tengo al alcance de la mano. De momento y a pesar de las circunstancias de hoy, sigo eligiendo no fumar.

2 comentarios:

gerardo omaña dijo...

Es linda la historia que nos cuentas aunque triste al mismo tiempo por la muerte de tu amigo.

Recibe mi saludo afectuoso desde Venezuela.
Besitos para tu alma.

Bettina dijo...

Gerardo: Es increible como nos vuelve a unir la red. Un abrazo.